Anda por ahí una historia que cuentan, recuentan, y además dicen, anda escrita....en la que Dios nos promete llevar alas si somos buenos y rabo si no. Pero Dios nos vió impacientes(sobre todo algunos), y quiso darles los sueños para que fueran levantando los pies del suelo.
Ha, ya, un montón de tiempo para nosotros, que un pestañeo para el universo. Éramos un pensamiento, es más, ni eso éramos, siendo sin ser, andando sin caminar, volando sin aletear, observando sin ver, estamos como hace un montón de tiempo para nosotros, que un pestañeo para el universo...en un pensamiento.